NOVEDADES

  • 03
    Dic.

    La edad de la menopausia materna

    Un estudio concluyó que las mujeres pueden predecir mejor su fertilidad basándose en la edad en que la menopausia de sus madres empezó.

    El estudio danés encontró que las mujeres cuyas madres tuvieron una menopausia temprana tenían menos óvulos en sus ovarios que las mujeres cuyas madres tuvieron una menopausia tardía.
    Las mujeres con menos óvulos viables tienen menos posibilidades de concebir. La asociación entre la edad de la menopausia en las madres e hijas se ha establecido a través de varios estudios epidemiológicos.
    Pero este estudio muestra que la menopausia maternal está relacionada con la cantidad de la reserva ovárica, que es importante a la hora de quedar embarazada.
    El estudio, de 527 mujeres entre los 20 y 40 años de edad, fue reportado en la revista especializada Human Reproduction.

    Cómo se mide la reserva ovárica
    Los científicos usaron dos métodos aceptados para medir el número de óvulos en una mujer, también conocido como su reserva ovárica. Parta esto, midieron sus niveles de hormonas antimullerianas (AMH, por sus siglas en inglés) y folículos antrales (AFC).
    Las mujeres nacen con el número de óvulos que siempre van a tener. Estos son soltados desde los ovarios de manera cíclica, usualmente uno cada mes desde la pubertad hasta la menopausia.
    Tanto el AFC como el AMH les da a los doctores una idea de cuántos óvulos quedan por liberarse en el ovario.
    En el estudio de las mujeres, los investigadores encontraron que tanto el AMH como el AFC declinan más rápido en mujeres cuyas madres tuvieron una menopausia temprana –antes de los 45 años- comparados con las mujeres cuyas madres tuvieron una menopausia tardía –después de los 55-.
    El promedio de AMH bajó un 8.6%, 6.8% y 4.2% al año en mujeres cuyas madres tuvieron una menopausia temprana, normal y tardía respectivamente.
    El AFC presentó un patrón similar, con bajas anuales de 5.8%, 4.7% y 3.2% en los mismos grupos, respectivamente.

    Entre más joven, mejor para quedar embarazada
    Investigaciones anteriores sugieren que hay un margen de unos 20 años entre el momento en que la fertilidad de una mujer –los niveles de AMH y AFC- empieza a bajar y el momento en que empieza la menopausia. Así que las mujeres que entran a la menopausia a los 45 años pudieron haber empezado a perder su fertilidad a los 25.
    El investigador principal del estudio, el doctor Janne Bentzen, dijo: "Nuestros resultados soportan la idea de que la reserva ovárica es influenciada por factores hereditarios. Sin embargo, son necesarios más estudios similares a largo plazo".
    Asimismo, tener menos óvulos no implica que una mujer vaya a tener menos hijos.
    Valentine Akande, una consultora de ginecología y vocera de la Sociedad de Fertilidad Británica, dijo que los resultados son interesantes, pero que las mujeres no deberían estar demasiado preocupadas si sus madres tuvieron una menopausia temprana.

    "Hay una inmensa cantidad de variación entre las mujeres. Algunas pueden tener más óvulos y otras menos.
    "Aunque se asume que una menor cantidad de óvulos está asociada con más retos para quedar embarazada, este estudio no estaba mirando eso.
    "Actualmente, no hay un examen que pueda predecir precisamente la fertilidad.
    "El consejo sigue siendo el mismo: entre más joven empieces a tratar de quedar embarazada, más probabilidades tienes de que el intento sea exitoso".

    Las mujeres en general, dijo, son más fértiles entre las edades de 18 y 31.

    AMPLIAR
  • 15
    Ene.

    La fertilidad asistida en la actualidad

    Causas de infertilidad en el hombre y la mujer. Estudios previos al tratamiento. La Inseminación Artificial.

    La incapacidad para tener un hijo luego de un año de búsqueda por parte de una pareja ha sido por años la definición de esterilidad o para ser más exactos terminológicamente: subfertilidad.
    Muchas cosas han cambiado con las últimas generaciones, la postergación de la maternidad es una de ellas que, sin lugar a duda, obedece a múltiples causas que no analizamos aquí pero que si debe considerarse como entorno de la problemática a tratar.
    En la década de los 80 los hijos se tenían a entre los 20 y los 30 años de edad, hoy a los 30 y hasta más allá de los 40. Este fenómeno mundial se debe fundamentalmente a la necesidad de un desarrollo socioeconómico y laboral por parte de la mujer que en tiempos pasados sólo cubría la imagen de madre y ama de casa. Hoy el desarrollo profesional de la mujer es paralelo al del hombre y sin lugar a dudas necesario para una inserción social de la pareja. En pueblos donde la mujer está relegada a su trabajo de hogar, los hijos nacen cuando las mujeres tienen 20 años o menos. La fertilidad es mayor a esa edad y por ende debemos considerar una mayor incidencia de parejas subfértiles de 30 años.
    La ley de Fertilización Asistida en Argentina contempla un nuevo escenario donde individuos o parejas de un mismo sexo podrán recurrir a tratamientos de fertilidad para lograr tener hijos más allá de lo que la naturaleza establece, creando un sistema altamente inclusivo donde se deberá recurrir a tratamientos médicos para lograr los objetivos de paternidad.
    Esta normativa genera un impacto en las coberturas médicas relacionadas con la Medicina Reproductiva. Un criterio altamente inclusivo cubre la realización de técnicas para lograr embarazos en parejas igualitarias y en personas solas que deseen tener hijos.
    Pocos países en el mundo incluyen en la asistencia médica obligatoria estos casos, incluso España que cuenta con una ley muy amplia comienza a limitar los tratamientos a casos de infertilidad de parejas de distinto sexo.

    Edad y fertilidad
    En 1985 la edad promedio de las parejas que consultaban por infertilidad era de 26 años. Actualmente el promedio es de 35 años. Esto representa un retraso de casi 10 años en el deseo de buscar un hijo. Razones socioculturales, laborales y económicas están involucradas en esta decisión que se da en la mayoría de los países del mundo, donde los jóvenes han decidido lograr una realización personal antes que tener hijos.
    La probabilidad de lograr un embarazo en un año de búsqueda es menor a los 35 años que a los 25 años, las razones son muchas pero la más importante es la caída lógica que se da en el potencial fértil de ambos componentes de la pareja.
    Es muy difícil que una mujer sin hijos pueda lograr un embarazo luego de los 40 años y si lo logra tiene casi un 50% de probabilidad de perderlo. La mayoría de los embarazos logrados luego de los 45 años son con óvulos donados.

    ¿Cuáles son los factores que modifican los resultados de la Fertilización Asistida?
    Las principales variables que generan cambios en los resultados de la Fertilidad Asistida son:
    •   Edad de la mujer
    •   Años de Esterilidad
    •   Calidad del semen
    •   Procedimientos anteriores
    •   Embarazos previos
    Así, una mujer menor de 30 años que busca embarazo hace 6 meses y su marido tiene un semen de buena calidad, tiene un 60% de probabilidad de lograr un embarazo, mientras que si la mujer tiene 39 años, busca embarazo hace 6 o 5 años y su marido tiene alteraciones en el espermograma, la probabilidad desciende a menos del 20 %.
    Cada pareja representa una diferente historia que el grupo de profesionales deberá conocer en profundidad para lograr establecer el tratamiento más eficiente en cada caso.

    Infertilidad masculina
    Cada componente de la pareja ofrece un potencial fértil que deberá interrelacionarse con el de su pareja. Esto establece una probabilidad menor o mayor de lograr un embarazo en un tiempo determinado.
    Si todo está bien una pareja de 28 a 30 años que comienza a buscar un embarazo debería lograrlo en 12 meses en un 70% de los casos. Un 15% más lo logrará al cabo del segundo año. Así vemos que un 15% de parejas deberán concurrir al especialista al cabo de 2 años de búsqueda o un 30 % si deciden consultar luego de 1 año de búsqueda sin éxito.
    La primera consulta es realizada en general al ginecólogo y los estudios son indicados por el mismo. Nunca se debe dejar de estudiar al hombre en estas circunstancias ya que la mitad de las causas de esterilidad están relacionadas con trastornos en el potencial fértil del hombre.
    Un espermograma realizado en un laboratorio de reproducción y una historia clínica deben realizarse de rutina al hombre componente de una pareja que busca embarazo. Medicamentos, tóxicos, trastornos vasculares, como el varicocele, infecciones u otras enfermedades generales pueden alterar la calidad del semen y pueden ser tratados sin dificultad.
    Aquellos casos en los que  no se puede mejorar el potencial fértil del hombre se realizará un ICSI que consiste en la inyección de un espermatozoide elegido dentro del óvulo con la consiguiente fertilización del mismo.

    Primeros estudios en pareja infértil
    En el caso de la mujer, se recomienda una completa historia clínica con examen físico, evaluación hormonal y ecográfica de la fase folicular, evaluación de la reserva ovárica y estudios de la cavidad uterina y permeabilidad tubaria.
    El hombre deberá realizar los siguientes estudios: historia clínica, evaluación del semen en laboratorios de reproducción, cultivos de semen y estudios inmunológicos, fragmentación del ADN espermático, evaluación hormonal en los casos que corresponda y ecografía con doppler si fuera necesario

    Inseminación artificial
    El mejoramiento del semen en el laboratorio y su colocación dentro del útero constituyen el procedimiento de fertilidad asistida de baja complejidad más utilizado. Está indicado en cuando el semen presenta alteraciones menores o en aquellos casos en los que si bien hay un espermograma normal, los espermatozoides no sobreviven al cabo de algunas horas en el moco del cuello del útero de la mujer. El uso en infertilidad sin causa aparente no es recomendado ya que los resultados positivos son muy bajos, denotando que la relación sexual en esos casos es tan eficiente como la inseminación. Se utiliza también cuando se realizan tratamientos con semen de donantes.

    – Dr. Carlos Carizza
    – Dr. Nicolás Carizza

    AMPLIAR
  • 15
    Ene.

    Preservar la fertilidad en el hombre

    La fertilidad en el hombre es un dato a tener muy en cuenta, y más después de los últimos datos que hemos conocido, y es que la calidad del semen de los españoles ha empeorado en los últimos años debido a distintos factores. Los hábitos de vida, el sedentarismo, las dietas inadecuadas o el consumo de sustancias tóxicas, entre otros elementos, se han definido como causa de muchas enfermedades psicológicas, vasculares, cardíacas, endocrinas, que tienen una repercusión directa en la fertilidad, según los andrólogos. Ante esta situación, una opción es cambiar el estilo de vida y adaptarlo para contribuir a mejorar la fertilidad, o también se puede preservar la fertilidad a tiempo, con la ayuda de los tratamientos de reproducción asistida. De esta manera ellos también pueden preservar su fertilidad con el tratamiento de criopreservación de semen.

    ¿Cómo pueden preservar su fertilidad los hombres?
    Los hombres que lo deseen pueden preservar su fertilidad gracias a la criopreservación de semen, una técnica indicada para los varones que quieran prevenir y salvaguardar su fertilidad. La técnica consiste en conservar una muestra de esperma para que pueda ser utilizada en el momento que el hombre desea ser padre. La muestra de semen se mantiene conservada durante largos periodos de tiempo.

    La criopreservación de semen es una técnica sencilla, que al contrario de en el caso de las mujeres, no requiere de administración de medicamentos, pues no es necesario estimular los órganos reproductivos. Para criopreservar el esperma y que los hombres puedan preservar su fertilidad, el primer paso consiste en entregar una muestra de tu semen a la clínica, con la única indicación de mantener 3 o 4 días de abstinencia sexual. Ésta muestra  es analizada en el laboratorio y se valora si tiene la calidad requerida para ser congelada, y en caso de que sí, se somete a un proceso de enfriamiento progresivo hasta ser llevada a una temperatura de -196°C. Se congela con vapores de nitrógeno líquido en un medio crioprotector, de esta manera se garantiza la viabilidad de los espermatozoides una vez descongelados. Las muestras permanecen congeladas durante un tiempo indefinido.

    Casos en los que es útil esta técnica
    El principal motivo por el que las mujeres preservan su maternidad es la edad, puesto que la fertilidad experimenta un descenso a medida que cumplen años y puede llegar a convertirse en un impedimento a la hora de ser madre. En el caso de los hombres ésto no sucede, pues el descenso con la edad no es tan acusado para ellos. Sin embargo, existen otros motivos distintos por los que estaría indicado que preservasen su fertilidad, entre ellos:

    Varones que vayan a comenzar un tratamiento oncológico con quimioterapia o radioterapia.
    Varones que vayan a realizarse una cirugía de testículo o próstata.
    Pacientes con oligospermia severa (semen con baja cantidad de espermatozoides) que progresan hacia azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen).
    En los tratamientos de Fecundación In Vitro es conveniente criopreservar una muestra para mayor tranquilidad , y recurrir a ella en el caso de no poder extraer una muestra fresca el día de la fecundación.

    AMPLIAR

Seguimiento de las Pacientes Embarazadas

Todo embarazo muy buscado debe ser muy cuidado. La evolución de las primeras semanas de embarazo se realiza en Fertya hasta la futura derivación a la Maternidad Oroño.

AMPLIAR